Incidencias de "El Niño" y "La Niña"
en la agricultura de la Zona Central de Chile.

Ingeniero Agrícola Sr. Gastón Sepulveda
Comisión Sequía Ministerio de Agricultura
Meteorólogo Sr. Benito Piuzzi
Dirección Meteorológica de Chile.

La agricultura es una actividad extremadamente sensible a las variaciones del clima. Fenómenos tales como; las heladas tempranas y tardías, lluvias excesivas y/o inoportunas, inundaciones y las sequías, constituyen una seria amenaza para la actividad agrícola chilena.
Aunque de origen natural, estos fenómenos son alterados en sus características (principalmente la intensidad, duración y distribución espacial), amplificando o atenuando el impacto asociado. Al respecto, "El Niño" y "La Niña" , fases opuestas de una anomalía climática, relacionada con alteraciones en la interacción entre el océano y la atmósfera, que tiene un alcance a nivel mundial a través de las teleconexiones atmosféricas.
Chile se encuentra entre los países afectados por esta anomalía, cuyo impacto tiene incidencia en casi todos los ámbitos del quehacer nacional, considerando los de carácter económico y social, por lo qué, su estudio, monitoreo y predicción se hacen totalmente indispensables para garantizar un desarrollo creciente y sustentable a nivel de país.
La agricultura, un sector que se ubica entre los tres de mayor importancia respecto al ingreso de divisas al país además de su importancia por la mano de obra que involucra, es altamente afectada en presencia de "El Niño" o "La Niña", debido a que las características ambientales asociadas, no solo altera el ciclo vegetativo de los cultivos y con ello los rendimientos finales, sino también obliga a los productores a realizar inversiones adicionales que aumentan notablemente los costos de producción, ponen en riesgo las inversiones iniciales obligando en muchos casos a abandonar las actividades realizadas antes de finalizar la temporada, además del impacto que produce en el medio ambiente tanto el exceso de aplicaciones de agroquímicos como la aridez provocada por la sequía.
En la Zona Central y respecto a la actividad agrícola, "El Niño" está asociado a una intensificación de las precipitaciones y un régimen de temperaturas más alto que lo normal, principalmente en invierno. Esta situación, provoca enormes daños por inundación, afectando directamente a los cultivos y la ganadería, los invernaderos y en general la infraestructura predial de riego. También altera el ciclo vegetativo de los cultivos, tanto por la falta de frío necesario para los frutales caducifolios como por las condiciones ambientales altamente propicias parta el desarrollo y proliferación de plagas y enfermedades vegetales.
Por otra parte, "La Niña", de características opuestas al "El Niño", se manifiesta con un notable déficit de precipitaciones y un marcado descenso de las temperaturas en otoño y primavera, provocando igualmente un impacto adverso en la agricultura y quizás de mayor trascendencia, debido principalmente a la falta de agua. El descenso térmico, deriva en una mayor ocurrencia de heladas, que ponen en riesgo no solo la floración y posterior cosecha de los cultivos, sino también al ganado mayor y menor recién nacido. Desde el punto de vista forestal, aumenta el riesgo de inflamabilidad en la vegetación y con ello los incendios y, por otra parte, las condiciones ambientales se tornan totalmente propicias para la proliferación de la polilla del brote, la que afecta principalmente las plantaciones de pino insigne, plaga que en solo 13 años ha recorrido cinco regiones del país, desde su ingreso a la X Región (proveniente de Argentina) hasta la VI Región.

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