Análisis comparativo de episodios de contaminación por PM10 en los períodos de Otoño Invierno 1997- 1998 en la cuenca de Santiago

Sr. Manuel Merino,Meteorólogo
Centro Nacional del Medio Ambiente.


1 Introducción


Las características topográficas y meteorológicas de la cuenca de Santiago, sumadas al notable aumento de las fuentes emisoras de contaminantes en las últimas décadas, favorecen la aparición de recurrentes episodios de alta contaminación por PM10 en el período otoño-invierno. Durante la temporada que se extiende desde Abril a Agosto, las concentraciones de material particulado respirable menor de 10 micrones (PM10), sobrepasan durante los episodios críticos valores considerados peligrosos para la salud.
Siendo la topografía una constante, y considerando para efecto de análisis la emisión de contaminantes como constante, la aparición de episodios de alta contaminación dependerá fundamentalmente de la variable representada por las condiciones meteorológicas presentes en la zona central del país y específicamente en la cuenca de Santiago.
Durante 1997, el período Otoño Invierno estuvo caracterizado por la presencia de un evento cálido en el Pacífico Ecuatorial (El Niño), observándose posteriormente a partir del mes de Mayo de 1998 un abrupto paso a un evento frío (La Niña). Asociado a lo anterior se observaron en la zona central del país, y por lo tanto también en la cuenca de Santiago, diferencias, en cuanto a las características de la actividad frontal y de las condiciones medias de estabilidad a niveles bajos.
Esta presentación se basa en un estudio realizado por el CENMA (Centro Nacional del Medio Ambiente) a solicitud de CONAMA RM. Consiste en un resumen, en que se muestra principalmente a través de gráficos, las características observadas en 1997 y 1998 en el período otoño-invierno, en cuanto a la distribución, frecuencia, distribución e intensidad de los episodios de alta contaminación bajo dos eventos climáticos marcadamente diferentes.

2 Resumen general de las condiciones conservadas


En las temporadas otoño-invierno de 1997 y 1998 se observó una frecuencia similar en cuanto a la presencia de masas de aire asociadas a la alta del Pacífico, y de incursión de masas de aire polar. Sin embargo las características en cuanto a la intensidad de la actividad frontal, condiciones medias de estabilidad a niveles bajos, y frecuencia e intensidad de los episodios de contaminación atmosférica fueron significativamente diferentes.
En 1997 de los sistemas frontales que alcanzaron la zona central, en un 67% de los casos correspondieron a frentes activos, en tanto en 1998 predominaron los sistemas frontales debilitados o en altura, alcanzando los frentes activos solo a un 20% del período asociado a actividad frontal.
Los episodios tipos A y BPF, de acuerdo a la clasificación propuesta por J.Rullant (1994), y la distribución de categorías de potencial meteorológico de contaminación atmosférica (PMCA) propuestas por el CENMA (1997), presentaron también una diferente distribución y características en ambos períodos.
En 1997 se registró un menor número de días con episodios 37, respecto a los 54 observados en el mismo período durante 1998. La proporción observada en cuanto a episodios tipo A fue de un 67 % en 1997 respecto a un 59% en 1998, en tanto respecto al tipo BPF fue de un 33% en 1997 y un 41% en 1998. El aumento proporcional de episodios tipo BPF ocurrida en 1998, estaría dada por las características predominantes respecto a la incursión de presencia de sistemas frontales débiles, condición favorable para la aparición de este tipo de episodios.
Los valores promedio de concentraciones de PM10 asociados a días de episodio y su desviación standard son menores en 1998 respecto a lo observado en 1997.
La temperatura del tope de la inversión térmica de subsidencia sobre Quintero, que representa una medida de las condiciones de estabilidad a niveles bajos, registra un mayor número de casos de excedencia de los valores de 15, 20 y 25 grados durante 1997.
La distribución observada de categorías de potencial meteorológico de contaminación atmosférica concuerda con las características observadas en ambos períodos. En 1997 se presentó una mayor actividad de los sistemas frontales que alcanzaron la zona central, observándose un mayor número de casos en la categoría 1, superando en 21 días a lo observado en 1997.
La categoría 2 se presenta en igual número de oportunidades, estando mayoritariamente asociado a condiciones de inestabilidad postfrontal en 1997, y a procesos de advección de nubosidad baja en 1998.
La categoría 3 representa condiciones medias de invierno asociadas a la alta del Pacífico, y paso de sistemas frontales en altura, siendo esta última condición la que reflejaría el mayor número de casos observados en 1998.
El mayor número de condiciones de potencial 4 y 5 observadas en 1997, se explicaría por la diferente dinámica atmosférica observada en 1997, en que a la irrupción de sistemas frontales activos y masas de aire polar, le siguieron procesos mejor definidos de formación de vaguadas costeras, y de una mayor intensificación de la inversión térmica de subsidencia.

3 Conclusiones y recomendaciones


Las características observadas en el período Otoño-Invierno de 1997 y 1998 muestran que independiente de la presencia de años lluviosos o secos como los asociados normalmente a un evento del Niño o la Niña, dadas las características topoclimáticas y de emisiones presentes en la cuenca de Santiago, durante el período Otoño-Invierno se presentan episodios de alta contaminación por PM10 en la cuenca de Santiago con el consecuente impacto en la salud de la población.
Se hace por lo tanto necesario por una parte lograr una disminución de las emisiones, y por otra parte detectar con adecuada antelación la aparición de episodios de alta contaminación, para permitir la toma de medidas tendientes a proteger la vida y salud de los habitantes.
Estas dos medidas, entre otras, están contenidas y definidas en el Plan de Prevención y Descontaminación Atmosférica de la Región Metropolitana (PPDA) elaborado por la CONAMA. Dicho plan vigente desde el 6 de Junio de 1998 presenta soluciones a corto y mediano plazo para reducir las emisiones y cumplir con las normas de calidad de aire, y también implementa un plan operacional para enfrentar los episodios críticos en la temporada otoño-invierno mientras se logran cumplir las metas globales de reducción de emisiones. Se recomienda poner énfasis y dar cumplimiento a las medidas y acciones contenidas en dicho plan.

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